Eldin Villafañe

(Puerto Rico/ EE.UU.)

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El Poder del Espíritu Santo y los Poderes

Base bíblica: Hechos 13: 1-12

El legado singular de la Iglesia Cristiana del siglo 20 al siglo 21 es el "redescubrimiento" de la persona y obra del Espíritu Santo. Es un legado que subraya la urgencia del poder del Espíritu "Liberador" en favor de una espiritualidad y misión integral del reino de Dios. También, es un legado cuyas raices se extienden a la historia de la acción del Espíritu Santo como el singular factor en la vida y misión de la Iglesia primitiva según el libro de Los Hechos. En tal narración Lucas nos recuerda que a cada paso del avance del Evangelio el Espíritu Santo está presente para escoger (Hch.1:1-2; 2:38-39; 6:1-7; 11:15-18; 13:1-2; 20:28; 28:25-28), enviar (Hch.1:8; 5:27-32; 8:29,39; 10:19-20; 11:12; 13:4; 16:6-10; 20:22-23), e equipar (Hch.1:8; 2:4; 4:29-33; 10:38; 13:6-12) su Iglesia. El poder del Espíritu Santo se manifiesta en múltiples sanidades, señales y prodigios (Hch.2:1-13,42-47; 3:6-8; 4:33-37; 5:12,15,16,19; 6:8; 8:39-40; 9:32-43; 11:27-28; 12:7; 13:9-12; 14:3; 15:12; 16:25-26; 19:11-12; 21:10-11; 28:1-10) que dan "testimonio del evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24), por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Al mismo tiempo es importante notar que a cada paso del avance del Evangelio los testigos de Jesucristo tienen que confrontar "poderes" que se oponen (Hch.4:1-3; 5:1-10,17,18; 6:9-10; 7:51-53; 8:1, 9-24; 12:1-5; 13:50-52; 16:19-21; 18:9-10; 19:23-41; 21:27-36; 23:12-22).

El pasaje que he escogido para nuestra meditación nos presenta un cuadro informativo y vital para la Iglesia. Este pasaje de gran valor misionológico nos servira de caso paradigmatico para señalar algunas enseñanzas sobre el poder del Espíritu Santo y los poderes.

Tres puntos o divisiones forman el marco de mi exposición, a saber:

    1. El Espíritu Escoge – El Poder del llamado del Espíritu de Dios, (vv. 1-2)

    2. El Espíritu Envía – El Poder del Espíritu en la Misión de Dios, (vv. 3-4)

    3. El Espíritu Equipa – El Poder del Espíritu de Dios contra los Poderes, (vv. 5-12)

I. El Espíritu Escoge - El Poder del llamado del Espíritu de Dios,(vv.1-2)

La Iglesia de Antioquía fue una iglesia fundada bajo el crisol de la persecución (Hechos 11:19). Es en Antioquía donde los discipulos son llamados Cristianos por primera vez (Hechos 11:26) y también donde formalmente, podemos decir, Pablo comienza su primer viaje misionero.

La Iglesia de Antioquía es una verdadera Koinonia del Espíritu --- una comunidad formada por el Espíritu y una comunidad informada por el Espíritu. Lucas nos dice que habían profetas y maestros, "en la iglesia que estaba en Antioquía" (v.1). Pablo mas tarde nos enseñara que ellos eran dones de Cristo a su Iglesia con el "fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" (Efesios 4:12). Es interesante observar que "la lista de profetas y maestros ya eran simbolica de la misión universal del Evangelio," pues eran "hombres de muchas tierras y culturas [que] habian descubierto el secreto de la unidad porque habian descubierto el secreto de Cristo."

  1. La Adoración y el llamado de Dios

  2. Lucas registra que mientras ministraban al Señor y ayunaban el Espíritu Santo les habla y pide que aparten a Bernabé y a Saulo "para la obra que los he llamado" (v.2). Como nos recuerda el erudito F.F. Bruce, "En el Nuevo Testamento hay indicaciones de que los cristianos eran especialmente sensibles a las comunicaciones del Espíritu mientras ayunaban." Y yo le añaderia, mientras adoraban.

    La ministración o adoración, ya que la palabra que se traduce por "ministrar" (v. 2) es la misma que se deriva el término moderno "liturgia", parace indicar que fue en el culto que el Espíritu Santo hablo. La adoración al Señor siempre ha proveido un contexto ideal para el llamado de Dios, (vea por ejemplos a 1Samuel 3: 1-21 y Isaias 6: 1-8).

    La adoración refleja la gracia amorosa de Dios con y en su pueblo. Es en el último análisis la expresión mas profunda y recíproca del creyente y Dios en una relación amorosa. La adoración es una relación del amor de Dios que señala a la misma natureleza de Dios (1Juan 4:7-21), y al plan de Dios con su creación (Juan 3:16). El Dios de gracia amorosa que escoge y envía a Bernabé y a Saulo en misión, es el Dios que desde el principio a escogido para sí invitar a sus creaturas a una relación de amor.

    El llamado del Espíritu es vinculado al envío o misión de Dios (missio Dei) de crear un pueblo para sí --- un pueblo donde El habita y tiene comunion íntima (1Juan 4:16). Tal llamado del Espíritu de Dios, a comunión divina, responde a la naturaleza del Dios trino, a saber, a una "ontología relacional."

  3. La Ontología Relacional y el llamado de Dios

Dios es una comunidad de personas --- Padre, Hijo e Espíritu Santo, un solo Dios en tres personas. El Espíritu es la persona de unidad, de vinculo, que une el Padre al Hijo, el Padre al Espíritu, y el Hijo al Espíritu; y que une a los tres en uno. Agustín, y otros, nos hablan de la relación del Espíritu con el Padre y el Hijo como vinculum amores (vínculo de amor). Juan de La Cruz nombra al Espíritu, "una viva llama de Amor."

El Dios trino es una Koinonia, una comunión que en su gracia amorosa se extiende a crear y llamar a un pueblo para sí. Pablo en uno de esos trozos escriturales de gran riqueza teológicas reza:

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado" (Efesios 1: 3-6).

Nosotros como pueblo de Dios participamos de ese "amor de Dios [que] ha sido deramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo" (Romanos 5:5). Y como pueblo de Dios participamos en su "comunión amorosa" (1Juan 4:7, 8, 16) --- una comunión que se le ha llamado, "el baile de Dios"!

Mientras la Iglesia en Antioquía ministra, adora, esta en comunión con el Señor, es que el Espíritu Santo escoge (aparta). El llamado de Dios a la Iglesia esta vinculado a e informado por su comunión divina. La Koinonia divina se manifiesta concretamente en la Koinonia del Espíritu, su Iglesia. El Espíritu Santo es el que "llama a ser" a la Iglesia y el que la separa, aparta, o escoge para sí y para su obra.

Bernabé y Saulo son prototipo y representantes de esé llamado de Dios a su pueblo. Un pueblo llamado a vivir y andar en amor (Efesios 5: 1-2; 1Juan 4: 7-21), y un pueblo llamado a vivir y proclamar, "el evangelio de la Paz por medio de Jesucristo, éste es Señor de todos" (Hechos 10:36). Pedro, con lujos de detalles, anuncia la nobleza y grandeza del llamado:

"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas, a su luz admirable" (1Pedro 2:9).

II. El Espíritu Envia-El Poder del Espíritu en la Misión de Dios,(vv.3-4)

En nuestro pasaje podemos observar que después de ayunar, orar y de la imposición de las manos --- acciones y medios de gracias en el discernimiento y confirmación de la voluntad divina --- la iglesia de Antioquía "despidieron" a Bernabé y a Saulo, (v.3). Es importante señalar que la imposición de manos no les impartía a ellos ningún don o autoridad espiritual, sino que expresaba la comunión (Koinonia) de la iglesia con sus delegados o "apóstoles". Una Koinonia que despedia a dos de sus profetas y maestros con sus bendiciones. Ellos fueron "encomendados a la gracias de Dios para la obra que habían [de cumplir]" (Hechos 14:26). Tal comisión confirmaba el llamado del Espíritu a Bernabé y a Saulo y los comprometía a dar cuenta a la Koinonia de Antioquía de su misión (Hechos 14: 26-27). Es notable como Lucas subraya que ellos fueron "enviados" por el Espíritu Santo y no simplemente "despedidos" por ellos (Hechos 13:4). El Espíritu Santo no solo es el que escoge (v.3) sino también es el que envía (v.4).

  1. Cristología de Espíritu ("Spirit Christology") y la Misión de Dios

Aquí en éste pasaje que estamos considerando se nota el papel singular del Espíritu en la misión de Dios. El Espíritu Santo es la fuente de nuestra misión. Lucas a lo largo de sus escritos claramente señala que el Espíritu es el que inicia la misión (Hechos 13:2-4), dirige la misión (Hechos 8:29; 16:6-10), y da poder para cumplir la misión (Lucas 24:45-49; Hechos 1:8). Una misión que siempre ha involucrado a el Dios trino. Ya que la "misión no es ante todo una actividad de la iglesia, sino un atributo de Dios." Nuestro "Dios es un Dios misionero."

Es evidente en los Evangelios que también "el poder del Espíritu en la misión de Dios" se manifesto en la vida y misión de nuestro Señor Jesucristo. Tenemos que recordar que es en el paradigma de Jesús donde se ve claramente la vinculación del Espíritu Santo con Jesús en la misión de Dios. Vinculación que señala en la vida y misión de Jesús muchos elementos y eventos que sus discipulos experimentarian en los "hechos del Espíritu" a través de la historia. En otras palabras, hay una "Cristología de Espíritu" que nos habla del papel significativo del Espíritu Santo en la vida y obra de Jesucristo. Tal "Cristología de Espíritu" nos ayuda a entender la misión del Dios trino, revelada en Jesús y continuada por la Koinonia del Espíritu, su cuerpo.

El Evangelio nos revela al Espíritu Santo trabajando activamente en toda fase de la vida y misión de Jesús. El Espíritu está presente y vinculado con Jesús en su nacimiento (Lucas 1:35), bautismo (Mateo 3:16), tentación (Mateo 4:1), predicación (Lucas 4:18-19), liberaciones (Hechos 10:38), muerte (Hebreos 9:14) y resurrección (Romanos 1:4).

También podemos señalar, por ejemplo, que es por el poder del Espíritu que Jesús fue:

    • Escogido/Ungido – Lucas 1:35; 2:26; 3:21-22; 4:18; Hechos 10:38

    • Enviado – Juan 3:34; Lucas 4:18-19

    • Equipado (de Poder) – Lucas 4:14,18-19; Mateo 12:28; Hechos 10:38

    Sin lugar a duda, la misión de Jesús es una misión de unción del Espíritu:

    "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cauti vos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor (Lucas 4:18-19).

  1. El Reino y la Misión de Dios

En la vida y obra del Cristo carismático (Juan 3:34; Mateo 12:28) la misión de Dios se incarna. Y para Jesús el "reino de Dios es el punto de partida y contexto de [esa] misión." El Reino de Dios (basileia tou Theou) es central a la misión de Jesús. Mucho se ha dicho y escrito sobre el Reino de Dios, que fundamentalmente nos habla del gobierno, de la soberania y del señorio de Dios sobre su creación.

En la confrontación con los fariseos en Mateo 12:28 Jesús atestigua la presencia del Reino al echar fuera los demonios por el poder del Espíritu de Dios. Como afirma C. René Padilla:

"El reino de las tinieblas que corresponde a este sigloha sido invadido; el ‘hombre fuerte’ ha sido desarmado, conquistado y saqueado (Mt. 12:29; Lc. 11:22)…

En otras palabras, la misión histórica de Jesús sólo puede entenderse en conexión con el Reino de Dios.

Su misión aquí y ahora es la manifestación del Reino como una realidad presente en su propia persona y acción, en su predicación del evangelio y en sus obras de justicia y misericordia."

El Evangelio del Reino es la buena noticia de que en la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, el reinado de Dios se manifiesta en los acontecimientos físicos e históricos de las personas --- atadas y obstaculizadas por fuerzas demoníacas ---, ahora capaces de experimentar una total liberación del Espíritu. La salvación de Dios en Cristo afecta a la persona en su totalidad, tanto espiritual como física, y en su realidad histórica concreta. Nada queda exento del Reino de Dios. Por eso es que un Evangelio integral vive y proclama una justicia personal y social. Aunque vivimos en el todavía no de la plenitud del cumplimiento del Reino, que aguarda la parusía en el futuro, continuamos compartiendo la misión liberadora de Jesús. Obedientes a su Palabra que nos reta, "Como me envió el Padre, asi tambien yo os envio" (Juan 20:21).

Es de suma importancia notar aqui que la experiencia del bautismo en el Espíritu de la iglesia primitiva (Hechos 2) fue interpretada como una continuación de la misión de Jesús en el poder del Espíritu. Las "señales y prodigios" atestiguan su participación en el ahora pero todavía no de la irrupción del Reino de Dios. Joel 2:28-29 fue interpretado como la promesa de los tiempos finales, "el principio del fin." La iglesia primitiva se percibia a si misma como una comunidad escatológica. El derramamiento del Espíritu reúne en la comunidad del Reino de Dios, la comunidad del Espíritu.

III. El Espíritu Equipa-El Poder del Espíritu de Dios contra los Poderes (vv. 5-12)

Bernabé y Saulo enviado por el Espíritu parten de Antioquía rumbo a la isla de Chipre (v. 4). Para Bernabé, oriundo de Chipre (Hechos 4:36), era quiza natural el deseo de comenzar la misión en esta provincia romana. Chipre era famosa por sus minas de cobre y contaba con una importante comunidad judia. Al llegar a Salamina, y teniendo a Juan Marcos como ayudarte, Lucas nos informa que predicaron en las sinagogas (v. 5). No mucho más nos dice Lucas sobre la obra en Salamina; aunque es importante notar que la practica de ir a la sinagoga judia establece un patrón estratégico Paulino para la mayoría de su subsiguiente ministerio evangelistico.

De Salamina Bernabé y Saulo atravesan la isla hasta llegar a Pafos, la capital romana de Chipre (v.6). Es aquí donde Lucas fija nuestra atención en uno de los más significante e instructivo "encuentro de poderes espirituales" del Nuevo Testamento.

  1. Pablo Confronta los "Poderes" en Barjesús

  2. La escena que pinta Lucas es dramatica y provocativa y muy bien conocida.

Había en Pafos un tal mago, falso profeta, y judio por nombre de Barjesús (v.6), que también lo llamaban Elimas (v.8). Barjesús pertenecía al entorno del procónsul Sergio Paulo, governador de Chipre, y resistia a Bernabé y a Saulo en compartirle el Evangelio.

En juego no estaba solo la conversión y liberación del Procónsul Paulo, ya que el "deseaba oir la Palabra de Dios" (v.7), sino también el testimonio y posible apertura a toda esta región del Evangelio. El resultado de éste encuentro lo conocemos bien. Saulo, llamado por su cognomen romano Paullos (Pablo) por primera vez aquí por Lucas, confronta a Barjesús. Este "brujo" quien se había opuesto "a la verdad se había mostrado como un hijo del diablo, más que un hijo o un seguidor de Jesús, como podria sugerir su nombre Barjesús." Pablo "lleno del Espíritu Santo" (v.9), fija sus ojos en Barjesús y discierne que ésta no es una mera confrontación humana. Y luego pronuncia el juicio divino sobre Barjesús. Una versión traduce el juicio en tal manera. "Ahora mismo, fíjate!, el Señor te da una bofetada, y te vas a quedar ciego e incapaz de ver la luz del sol por algún tiempo. E inmediatamente cayó sobre él la mas densa oscuridad, e iba a tientas buscando alguien que lo llevare de la mano." (v.11).

La oposición de Barjesús resultó en una "bofetada" del Señor. Así desmascarando la realidad existente. Porque la raíz de la oposición de Barjesús se debía mucho más que al temor de perder sus privilegio de corte, síno, a su saber o no, a los fuerzas diabolicas operando en él. En Hechos 13:10 Lucas cita las palabras de Pablo, quien inspirado por el Espíritu, describe no sólo a Barjesús y la naturaleza de su esclavitud espiritual, sino también la naturaleza de los "poderes" malignos.

El versiculo dice:

" Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! No cesarás de trastornarlos caminos rectos del Señor?" (v.10).

Podemos señalar cuatro elementos de este versiculo que nos provee "un paradigma de los poderes." Lo presento en el siguiente esquema:

Paradigma de los Poderes

    1. Parentela - "hijo del diablo"

    2. Perfil Moral - "lleno de todo engaño y de toda maldad"

    3. Propositos Malignos – "enemigo de toda justicia"

    4. Projectos Metódicos – "trastornar los caminos rectos del Señor"

En pocos versiculos Lucas nos presenta un cuadro clásico de la confrontación, no simplemente de Pablo contra Barjesús, sino del poder del Espíritu de Dios contra los poderes diabolicos del mundo de tinieblas. Un cuadro que afirma que aquellos quel Espíritu envía en misión también el Espíritu equipa con poder.

  1. La Iglesia Confronta a los "Poderes" en el Poder del Espíritu

A lo largo del libros de los Hechos Lucas narra la historia del avance del Evangelio y los "poderes" que se oponen (vea citas en la introducción). Varias preguntas surgen. Quienes son estos "poderes"? Como se manifiestan? Cual es nuestra postura contra ellos?

En los Hechos al igual que en los Evangelios la realidad de los "poderes" se dan por sentado. Son parte de una cosmología bíblica que trasciende los limites de la modernidad y su esclavitud a un "cientismo" materialista. Las manifestaciones personales de los "poderes" se ven, quizás facilmente, en casos de individuos, por ejemplo, los endemoniados gadarenos (Mateo 8:28), Simón Mago (Hechos 8:9-24) y Barjesús (Hechos 13:6-12). Sin embargo, es en los casos sociales y politicos (eg. Hechos 5:1-10; 12:1-5; 16:37-40) donde el disciernimiento del Espíritu es mucho más necesario si vamos a "ver" la realidad de los "poderes" y su fuente malvada en Satanás. Quien la Biblia presenta como el príncipe o governador de esa orden social opositor (cosmos) en contra de Dios y de los propósitos de Dios para la humanidad. Y que lla vemos en los Evangelios que la propia misión de Jesús, aun su muerte en la cruz, incluía el juicío sobre el príncipe de este "imperio maligno" (Juan 12:31; 16:11).

Es en los escritos de Pablo que nos damos con el pensamiento más amplio de los "poderes". Pablo en varios versiculos y pasajes bíblicos describe una realidad que va mas alla de lo personal; y que en los ultimos años le a llamado la atención a muchos eruditos bíblicos, teológos y eticistas. Los pasajes Paulino más sobresaliente y clave para una mejor comprensión de los "poderes" son: Romanos 8:38-39; 13:1-2a; 1 Corintios 2:6-8; 15:24-26; 2 Corintios 10:3-4; Efesios 1:20-21; 2:1-2; 3:10; 6:12; Colosenses 1:16-20; 2:10,15; y Tito 3:1.

La Palabra de Dios nos enseña que más allá del pecado personal y la maldad personal, más allá de las estructuras sociales entretejidas con designios morales pecaminosos y malvados, más allá de un sistema de valores pecaminoso y corrupto, existe el mal "en los papeles políticos y sociales de los poderesos seres sobrenaturales." La trama de la existencia social está, de hecho, atravesada por "el misterio de la iniquidad" (2Ts. 2:7).

En contra de Hendrikus Berkhoff, Walter Wink, y otros, el eticista bíblico Stephen Mott afirma que estos "poderes" son poderes angelicales caídos, no fuerzas o principados sociales despersonalizados. Su cuidadosa exégesis de las Escrituras, y de la literatura apocalíptica helenista y judía pertinente, lo obliga a "hacer hincapié en este trasfondo, no para introducir la [ciencias] ocultas dentro de la manera en que se comprende el mal institucional, sino por cuanto muestra el significado social y político de los poderes."

La lucha de la iglesia por una espiritualidad auténtica y social, al igual que una misión integral requiere saber que "no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra potestades (exousiai), contra los gobernadores de las tinieblas (cosmokratores) de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" (Efesios 6:12). Estos son "poderes" que se rebelaron contra Dios y que según Colosenses 1:15-16 eran parte de la buena creación de Dios. Y lo cito:

"El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él."

Su poder y autoridad original sobre la creación incluía la vida social y política. Esta autoridad, dada por Dios para un cuidado providencial, se ha tornado en opresión. Debemos subrayar aquí, que una sana misionología bíblica y evangélica requiere entender los "poderes" en el marco de una teología de la creación. Estos "poderes" son caídos con pretensiones idolátricas y demoníacas. Pero, a pesar de su condición de caídos, y según el teológo John Yoder, "no pueden escapar completamente a la soberanía providencial de Dios. El es áun capaz de utilizarlos para bien."

Tomando una posición un poco controversial, pero de gran perspicacia y profundidad teológica, Yoder caracteriza la situación ambivalente de la humanidad en cuanto a los "poderes" y sus manifestaciones en estructuras, instituciones, y otras realidades corporativas, por medio de una paradoja: "No podemos vivir sin ellas…No podemos vivir con ellos." Dejeme citar a Yoder:

No podría haber habido ni sociedad ni historia; el hombre no habríaemergia sino hubiera existido sobre él las estructuras religiosas, intelectuales, morales y sociales. No podemos vivir sin ellas. Estas estructuras no son, y nunca han sido, una mera suma total de los individuos que la componen. El todo es más que la suma de sus partes.

Y ese "más" es un poder invisible, aunque no estemos acostumbrados a hablar de ellos en términos personales o angélicos.

Pero estas estructuras no sirven al hombre como deberían hacerlo.

No lo capacitan para vivir una vida genuinamente libre, humana,amante. Se han absolutizado a sí misma y demandan una lealtad incondicional del individuo y de la sociedad. Dañan y esclavizan al hombre. No podemos vivir con ellas."

Es bueno clarificar estas palabras con una cita de mi colega, Stephen Mott:

"El orden mundial y la presencia negativa de los poderes nunca son sinonimos de las formas concretas de la vida social e institucional.

Las instituciones funcionan tanto para esclavizar como para liberarla existencia humana. Los poderes siempre están presentes juntoa la esclavitud y la muerte, en menor o mayor grado; pero su existencia real está detrás de las escenas en un sistema de valores hostiles que pugnan por controlar la vida del mundo."

A ésta altura de nuestra reflexion sobre los "poderes", lo que debemos resaltar es que los "poderes" han sido derrotados y cautivados por Cristo. Como nos recuerda Pablo en Colosenses 2:15: "Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibío publicamente, triunfando sobre ellos en la cruz." Los "poderes" han sido "desarmados" por Cristo, no tenemos necesidad de absolutizar o de responder a sus pretensiones idolátricas y demoníacas.

Estas "buenas noticias" son parte integral de nuestra manifestación y proclamación del evangelio de Jesucristo en el poder del Espíritu.

Y es en el poder del Espíritu y "vestidos de toda la armadura de Dios" (Efesios 6:11-18), que la iglesia confronta los "poderes", por lo menos en cinco formas:

  1. Discerniendo su presencia – Hechos 4:25-28; 5:3,9; 8:23; 13:9; 16:37

  2. Desmascarando sus pretensiones – Hechos 5:1-10; 8:20-23; 13:9-11

  3. Denunciando sus pecados y maldad (papel profetico) – Hechos 5:3-4, 8-9; 8:18-25; 13:10; 16:37-40

  4. Demostrando el poder del Evangelio con señales y prodigios – Hechos 4:30;

  5. 5:10-12; 8:4-8; 12:7-11; 13:11; 19:11-12

  6. Dando testimonio del Señorio de Jesucristo – Hechos 2:42-47; 3:12-16; 4:8-10,32-35; 8:4-8; 13:12; 23:11

En nuestros "encuentros de poderes espirituales", sean ellos personales o institucionales, tenemos la garantía de que, en esta lucha…

"somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la mueste, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesus Señor nuestro" (Romanos 8:37-39).

Conclusión

El pasaje que nos a servido de caso paradigmatico (Hechos 13:1-12) concluye en una nota de doble triunfo. Primero, demuestra la confianza que ahora en adelante los siervos en misión tendrán en el poder del Espíritu contra los "poderes". Segundo, confirma el poder del Evangelio y el Evangelio de poder en la conversión, no sólo del procónsul Paulo (v.12), sino también de todos, "los cuales el dios de este siglo [ha cegado] el entendimiento" (2 Corintios 4:4).

Al umbral del nuevo milenio debemos afirmar quel projecto historico del Espíritu – el Reino de Dios – triunfará a la medida que la vida y misión de la iglesia es formada e informada por Aquel que Escoje, Envía, y Equipa.

Termino con las letras de ése himno muy querido y conocido:

Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve.
Jefe soberano, Cristo al frente va,
Y la regia enseña tremolando está.

Coro:

Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve.
 
Al sagrado nombre de nuestro Adalid,
Tiembla el enemigo, y huye de la lid.
Nuestra es la victoria, dad a Dios loor,
Y óigalo el averno lleno de pavor.
 
Muévese potente la Iglesia de Dios,
De los ya gloriosos marchamos en pos;
Somos sólo un cuerpo, y uno es el Señor,
Una la esperanza, y uno nuestro amor.
 
Tronos y coronas pueden perecer;
De Jesús la Iglesia fiel habrá de ser:
Nada en contra suya prevalecerá,
Porque la promesa nunca faltará.
 
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 "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalem, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" (Hechos 1:8).