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SAN JACINTO Y EL VALLE DE NEPEÑA VISTO POR VIAJEROS
EXTRANJEROS
1. Robert Proctor. Narrative of a Journey across the Cordillera of the Andes,
and of a residence in Lima, and other parts of Perú, in the years 1823 and 1824.
London: Archibald Constable and Co., 1825.
"Dejé Casma a las cinco por la mañana con caballos excelentes, pagando una
tarifa de, aproximadamente, seis centavos por cada legua; y como viajé muy
rápido entré a Nepeña, luego de diez leguas de arena espesa, en cinco horas;
viaje que fue un trabajo atemorizante y duro para los animales. Aquí me lavé, y
cambié mi lino por primera vez desde que dejé el Callao. Encontré al Gobernador,
que era un realista muy incivil; y como me habían informado que éste enfermó,
con su trato, a los funcionarios y soldados que fueron despojados totalmente de
su protección, yo informé de esta situación al Presidente cuando llegué a
Trujillo, y otro individuo se envió en su lugar. Nepeña no tiene nada de valor
que se pueda mencionar, y desde este momento me proporcionaron caballos
tolerables para ir a Santa, a una distancia de ocho leguas".
.....
"El camino de Nepeña a Santa continúa a través de un terreno arenoso y montuoso.
Nosotros dimos con varios restos de pueblos indios, particularmente con dos
calles, paralelas entre sí, y extendiéndose en una línea directa tanto como una
legua. Estas tienen más de veinte pies de ancho, pavimentadas con ladrillos de
barro, con una pared en cada lado de tres de pies alto. A intervalos, las ruinas
de las casas están todas enterradas parcialmente en la tierra. La llanura, en
que estos pueblos se sitúan, ha sido evidente y anteriormente cultivada; y los
troncos muertos de los árboles, que alguna vez estuvieron florecientes, todavía
son visibles. Hay otras ruinas cerca a Santa, algunas en gran escala, y formada
de ladrillos de barro". (Traducción: Spero)

Réplica Felino de Punkurí
2. William Bennet Stevenson. Narración histórica y descriptiva de veinte años de
residencia en Sudamérica. Cayambe, Ecuador: Abya-Yala, 1994. Traducción del
original publicado en Londres en 1829.
"A seis leguas al este de Santa hay un pueblo muy hermoso llamado Nepeña; el
clima es mucho más agradable que el de Santa... En las vecindades de Nepeña hay
varias plantaciones de azúcar y viñedos. La hacienda llamada Motocachi es famosa
por producir vino de excelente calidad, el cual en sabor no es inferior al
moscatel español ni al frontignac francés. El aguardiente hecho de las mismas
uvas también tiene un sabor muy delicado pues se parece mucho al vino; tiene
gran demanda y se le llama aguardiente de Italia.
3. Ernst W. Middendorf. Perú. Observaciones y estudios del país y sus habitantes
durante una permanencia de 25 años. Tomo III. La Costa. Lima: Publicaciones de
la UNMSM, 1973. Traducción de la versión alemana publicada entre 1893-1895.
"Las ruinas de Pañamarquilla [Pañamarca] están situadas una legua más abajo de
la población de Nepeña, sobre una baja colina de granito, en la orilla derecha
del río. (De esta situación deriva probablemente el nombre, pues en el idioma
quechua pana significa a mano derecha; marca, piso superior, torre, fortaleza;
por consiguiente, Panamarca es un castillo en el lado derecho, y Panamarquilla
es el diminutivo en español.). Su conjunto principal forma una pirámide
cuadrilátera, de cinco gradas o terrazas... El examen más detenido revela que la
grada inferior es un muro circular que rodea la pirámide y está separado por una
distancia de tres metros. Hacia el lado sur, las gradas han sido removidas en
alguna excavación y queda a la vista una amplia y profunda cavidad; los restos
de muros que pueden reconocerse en dos de sus lados, hacen suponer que allí, en
el interior de la construcción, existía un recinto rectangular, probablemente
una cámara funeraria... Estas excavaciones... nos permiten reconocer que es un
templo proveniente de la época preincaica..."
"Dejamos el valle y a la derecha, por un terreno rocoso, tomamos un atajo que
nos llevó hasta San Jacinto, una hacienda de la familia Swaine, que posee
también las grandes haciendas en el valle de Cañete... En Motucache [Motocachy]
se ensancha el valle, formando una hondonada rodeada por altos cerros, y en cuyo
centro está situado el pueblo de Moro y cuya iglesia ya se ve asomar desde
lejos, entre el verdor de la densa vegetación".
4. Efraim George Squier. Un viaje por tierras incaicas. Crónica de una
expedición arqueológica (1863-1865). La Paz: Los Amigos del Libro, 1974.
"La hacienda de San Jacinto fue antiguamente una de las más grandes y mejores
del valle de Nepeña, pero cuando la compró el señor Swayne, pocos años antes de
nuestra visita, había decaído mucho. Los esclavos negros la abandonaron poco
después de su emancipación; las moradas estaban en mal estado; el techo de la
iglesia conectada con ella se había desplomado; las paredes del cementerio
detrás de ella se estaban desmoronando... El principal producto de la hacienda
había sido el azúcar, pero el señor Swayne lo había reemplazado en gran parte
con el algodón... En la hacienda encontramos ... ingenieros, mecánicos y
superintendentes ingleses, alemanes y norteamericanos".
"Los edificios de la hacienda se encuentran en el mismo ángulo norte del valle,
de modo que su parte de atrás descansa en la ladera desierta de las montañas..."
5. A.L. Kroeber. Peruvian Archeology in 1942. New York: Johnson Reprint Co.,
1968.
"Nepeña no está lejos, al norte de Casma. Nosotros perdimos tiempo entrando por
una carretera equivocada desde la Panamericana así que no pudimos llegar a Cerro
Blanco en el lado sur del río. Llegamos a Puncurí, pero el ídolo de arcilla
chavinoide y las paredes pintadas han sido vueltas a enterrar para protegerlos;
y la pequeña pirámide, que se eleva abruptamente en un campo de caña, está
singularmente desprovisto de fragmentos". (Traducción: Spero).
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